JUICIO A LA VIGENCIA DE LA REFORMA UNIVERSITARIA
- Presentación del Juicio
- ¡Señores! De pie: Entra Su Señoría.
Juez: - La corte entra en sesión.
Fiscal: Con el poder que me confiere la Nación acuso
a la Reforma Universitaria de haber perdido vigencia y de
haber caducado sus principios de autonomía y cogobierno
latinoamericanismo y concursos.
Seguidamente llamo a declarar al primer testigo Aníbal Echeverri. Docente
concursado de la facultad de Ciencias Exactas de la U.B.A.
Fiscal: - ¿Es usted docente concursado? ¿Ante
quién concursó?
Docente: - Concurse ante tres docentes, un graduado profesional
y un alumno.
Fiscal: - ¿Y accedió al cargo?
Docente: Efectivamente.
Fiscal: Pero, volvió a concursar…
Docente: Si lamentablemente debo concursar periódicamente.
Fiscal: Entonces usted no tiene asegurado su puesto.
Docente: Así es, la inestabilidad que se genera es
terrible. Hoy soy docente y mañana un desocupado.
El daño moral, la tensión a la que estamos
expuestos los docentes es terrible.
Fiscal: Terrible, realmente. ¿Y todo, por un sueldo
de cuánto?
Docente: Sesenta pesos. ¡Una miseria! Imaginese.
Fiscal: Me imagino. ¿Cómo está el plantel
docente en su facultad?
Docente: Muchos compañeros han renunciado, y lo que
es peor, no aparecen nuevos aspirantes.
Fiscal: Bien, señor Echeverri… En el año
1918, la Reforma Universitaria, postuló el concurso
docente. Este concepto formulado hace setenta y cinco años, ¿tiene
vigencia para el ejercicio de la profesión?
Docente: En lo que se refiere al concurso, y a mí entender,
muy poca vigencia.
Fiscal: ¿Porqué?
Docente: ¿Por qué los tiempos han cambiado,… Antes,
los docentes eran generalmente pertenecientes a la aristocracia;
no existía la docencia como único sustento
de una persona. Antes no había conquistas obreras,
no había límite en las jornadas laborales,
nadie iba a cuestionar las consecuencias que el concurso
podía producir en la estabilidad del empleo del trabajador
docente.
Defensa: - En que consiste un concurso?
Docente: en la presentación ante un jurado compuesto
por docentes, estudiantes y graduados de antecedentes y oposición.
Esta última consta de una clase sobre determinados
temas del programa y una entrevista personal.
Defensa: Parece un examen bastante completo.
Docente: Sí. Pero no se puede supeditar a éstas
variables una visa dedicada a la docencia.
Defensa: Pero sí cree que de alguna forma debe garantizarse
que quién demuestre mayores aptitudes esté frente
a los alumnos.
Docente: Sí.
Defensa: Sugiérame alguna forma de garantizarlo.
Docente: El control de gestión.
Defensa: Y eso… ¿Permite escoger al mejor?
Docente: Bueno… No. Pero sí permite, que el
docente cumpla su tarea, estudie, se perfeccione e investigue.
Defensa: ¿Pero escoge al mejor?
Docente: No.
Defensa: Y es necesario que sea el mejor el. Que esté frente
a los alumnos?
Docente: Si, pero no a cualquier precio.
Defensa: ¿Y quién paga el precio de no hacer
los concursos?
Docente: ………
Defensa: Se lo digo yo: la educación, la Universidad,
la ciencia, los jóvenes, la Argentina.
Docente: ¿Pero qué hacemos con los docentes
que quedan en la calle?
Defensa: No tiene por qué quedar en la calle. En
mi alegato final daré una propuesta. No hagamos de
esto un debate.
Fiscal: Se llama a declarar al Señor Gonzalo Rodríguez
Arrazábal
Fiscal: ¿Qué actividad desarrolla Ud. Dentro
de la Facultad?
U.P.A.U: En primer lugar soy estudiante, además,
integro el consejo Directivo en representación de
la Unión para la Apertura Universitaria.
Fiscal: Por Favor, Díganos cómo se conforma
el consejo Directivo.
U.P.A.U: Bueno, está compuesto por representantes
de los claustros; docentes, estudiantes, graduados y no docentes.
Fiscal: ¿Qué función cumple el Consejo
Directivo?
U.P.A.U: “Supuestamente”, es el órgano
de gobierno de la Facultad.
Fiscal: ¿Cómo “supuestamente”?
U.P.A.U: “Supuestamente”, porque el Consejo
Directivo se diluye en disputas políticas partidarias
y no privilegia la excelencia académica, el eficientismo
y el rol verdadero de una administración pública.
Fiscal: Pero entonces… ¿Sirve el cogobierno?
U.P.A.U: En tanto y en cuanto siga siendo escenario de disputas
de comité es definitivamente improductivo.
Fiscal: ¿Entonces qué hacemos?, ¿Intervenimos
las facultades?
U.P.A.U: No. Hagamos un Consejo de Profesores responsables,
que tengan amor por la Casa y que periódicamente consulten
a los alumnos a los graduados y a los propios no docentes.
Fiscal: Suficiente.
Defensa: ¿Usted dijo que el Consejo Directivo no
cumple el verdadero rol de una administración pública. ¿Eso
significa que usted considera a la Universidad como una administración
pública?
U.P.A.U: Bueno, de hecho, la Universidad Pública
es parte del Estado.
Defensa: O sea, tan estatal como una oficina de tránsito…
U.P.A.U: Bueno, hay algunas diferencias…
Defensa: Es evidente que hay algunas diferencias! Bueno,
pasemos a otro tema ¿Consejo de Profesores?
U.P.A.U: Si
Defensa: Con consulta a otros claustros.
U.P.A.U: Sí, periódicamente
Defensa: ¿Y porqué consultar?
U.P.A.U: Y… Porque todos son partes de la Facultad.
Defensa: ¿Pero menos parte que los profesores?
U.P.A.U: No… ¡Distinto!
Defensa: No más preguntas.
Fiscal: Llamo a declarar al Sr. Ministro de Economía
Dr. Domingo Felipe Cavallo
Fiscal: ¿Cuánto nos cuesta a los Argentinos
la Universidad pública por año?
Cavallo: El presupuesto Universitario para 1993 es de 1.243
millones de pesos.
Fiscal: ¡1.243 millones de pesos! ¿De dónde
sale tanta plata?
Cavallo: De las diferentes formas que tiene el Estado para
obtener recursos
Fiscal: ¿Principalmente?
Cavallo: Del Impuesto al Consumo
Fiscal: Quiere decir que Ud., el Señor Juez, cada
uno de los integrantes del Jurado, yo, destinamos una parte
de nuestros gastos a sostener la Universidad.
Cavallo: Efectivamente.
Fiscal: No le parece entonces que Ud., y a través
suyo todos nosotros, como responsable principal de la economía
del país, debe tener ingerencia directa en la definición
del cómo y cuánto se gasta en la Universidad.
Cavallo: Podemos aceptar la autonomía como principio
de organización administrativa y de descentralización
de manera que respete y garantice su independencia para dictar
las normas por las cuales ha de regirse. Sin embargo debe
mantenerse con respecto al Estado bajo una relación
de tutela mediante la cuál la administración
estatal controla su actuación con el fin de que no
contradiga el interés público en general.
Fiscal: En ese sentido ¿Cuáles son los límites
de autonomía universitaria?
Cavallo: El dictado de los planes de Estudio, la designación
de autoridades y el equilibrio de las convivencia democrática
entre los distintos claustros. Las finanzas deben surgir
de las necesidades de la nación en su conjunto, en
las medidas de sus posibilidades, de su modelo económico,
de su perfil político, que es el impulsado por esta
gestión surgida del voto mayoritario de los argentinos.
Fiscal: Gracias Sr. Ministro.
Defensa: Señor Ministro de Economía, usted, ¿es
doctor en economía?
Cavallo: Efectivamente
Defensa: ¿Dónde hizo los estudios de post – grado?
Cavallo: En la mejor universidad del mundo: en la universidad
de Harvard
Defensa: Es de suponer que el gobierno de EE.UU. debe ver
con buenos ojos que una universidad esté formando
profesionales capaces de formulas las teorías económicas
que propugna en el mundo, es decir que defienda sus intereses…
Cavallo: Protesto su señoría, está presionando
al testigo con aseveraciones que no se avienen a lo que se
está tratando!!
Juez: Protesta aceptada… vaya al fondo de la cuestión.
Defensa: Discúlpeme Sr. Juez, … Sr. Cavallo… En
este caso Harvard coincide con los objetivos estadounidenses ¿cree
usted que hay alguna injerencia legal o constitucional del
gobierno de los EEUU en las decisiones de las Universidades?
Cavallo: Yo sólo sé de economía… Pero
tengo entendido que no.
Defensa: Claro que no Señor Cavallo! ¿Y sabe
Ud. que el Estado Norteamericano destina parte de su presupuesto
a las Universidades?
Cavallo: Tengo entendido que sí.
Defensa: Dr. Cavallo, Ud. ha dicho que las finanzas para
las Universidades deben surgir del perfil político
que impulsa ésta gestión de gobierno.
Cavallo: Entre otras cosas.
Defensa: Suponga que el menemismo pierde las elecciones…
Cavallo: NO creo que el radicalismo….
Defensa: Déjeme terminar: Supóngase que las
próximas elecciones los ecologistas, que crecen en
el mundo, ganan… y deciden enviar cantidades ilimitadas
de presupuesto sólo a facultades que estudien ecología,
y nada a las otras. ¿Estaría Ud. de acuerdo?
Cavallo: De ninguna manera
Defensa: Sr Ministro: Puntualmente ¿Cuál es
su propuesta concreta para que las Universidades Nacionales
se mantengan más allá de los vaivenes políticos
que sufre nuestro país debido a la alternancia de
los distintos partidos en el gobierno?
Cavallo: Yo sólo sé de Economía… No
me pregunte sobre política… Yo lo único
que digo es que la Universidad tiene que administrar bien
el presupuesto que le damos, que no imprima esos montones
de hojas de más, es lo único que puedo aportar.
Defensa: Gracias Sr. Ministro.
Se cita a declarar al testigo sobre Latinoamericanismo,
el Sr. José Carlos Mariátegui.
Fiscal: ¿Se puede hablar hoy del carácter
latinoamericano de la Reforma, de un modelo reformista de
la Universidad de América Latina, habiendo en este
continente realidades políticas tan diversas? Fíjese
Venezuela, con una larga experiencia democrática,
una Cuba socialista, un Paraguay con un autoritarismo encubierto,
o un Chile con una de democracia insipiente.
J.C.M: sí, porque dadas las características
históricas que ha tenido América Latina a partir
de los movimientos de independencia y anteriormente en la época
de la colonia, Sudamérica, como cuerpo histórico-geográfico
de naciones, desde México a la Argentina, ha sido
escenario de innumerables movimientos de protesta de carácter
social.
Estos antecedentes han permitido que el movimiento generado por la Reforma
Universitaria del ´18 sea uno de sus pilares fundamentales en la reivindicación
del Latinioamericanismo; y esto significa no sólo un conjunto de coincidencias
en el proceso histórico sino un conjunto de similitudes y de principios
que van más allá de la Universidad, que se apartan del encasillamiento
académico para dirigirse al campo de lo social.
Y esta pregunta que ha formulado el Fiscal, no debe obnubilarnos y dejarnos
ciegos ante la realidad que padece Latinoamérica, que no debe desprenderse
del ámbito universitario.
Esta realidad que imponen reaccionariamente los países capitalistas
con políticas financieras que implican la coerción que aplican
dichas potencias sobre la soberanía nacional de los países de
América Latina. Y en este sentido debemos abrir los ojos y darnos cuenta
que no podemos separar la realidad política de nuestra Latinoamérica
del aspecto universitario, todas nuestras naciones dependen económicamente
de los mismos países, y no es difícil ver la consiguiente intervención,
por ejemplo en las políticas de salud, de educación, etc.
Fiscal: -Sr. Juez: exijo que el Sr. Mariátegui se
limite a dar respuestas concretas. Esta no es una tribuna
política.
Juez: - De acuerdo. Sr. Mariátegui, limítese
a las respuestas concretas.
Mariátegui: - Mis respuestas son tan concretas como
América Latina.
Fiscal: -Por qué, dados los niveles de avance que
han obtenido las Universidades de los países más
desarrollados, las Universidades Latinoamericanas no tratan
de asimilar tal progreso educativo?
Mariátegui: - Esto se debe a que en los países
más desarrollados, las Universidades reciben aportes
de grupos financieros, de capitales de industria, con el
agregad de la aceptación por parte de la sociedad
de su carácter elitista. En contraposición,
la Universidad Latinoamericana responde a interese más
generales, como lo es el Estado y la comunidad en general,
es decir que su función se extiende al campo de lo
social: poner el saber al servicio de la colectividad. Y
es por eso que el estudiante debe salir de la Universidad
y acercarse a la sociedad, cuyos problemas no le deben ser
ajenos.
Juez: -El defensor no va a hacer ninguna pregunta?
Defensor: - Sí, señor Juez, permítame
hacer una sola pregunta. Señor Mariátegui: ¿Cómo
es posible que Ud. pueda dar este tipo de respuesta habiendo
muerto hace ya muchos años?
Mariátegui: - Es que de Deodoro Roca, de Julio V.
González, de Alfredo Palacios, de José Ingenieros,
de José Mariátegui, lo único que ha
muerto son sus huesos.
Alegato de la Fiscalía
Sr. Juez, Srs. Miembros del Jurado:
¿Cómo un movimiento que acusa 75 años
de años de edad puede tener hoy vigencia, siendo que
a nivel mundial no hay dogma ni principio que se mantengan
incólume en todo ese tiempo, y mucho menos últimamente
con tantos cambios en el orden internacional?
El testigo docente ha sido claro: los tiempos cambian,
y esa gran bandera de la Reforma, que es el concurso, hoy
atenta contra la estabilidad del empleo del trabajador docente.
Hoy comprobamos, que muchos docentes renuncian para dedicarse
a la profesión que, por supuesto, le es mucho más
redituable. Formar mentes, señores, es complejo; es
un proceso donde intervienen muchas más variables
de las que están en juego en un concurso. No se pueden
evaluar los conocimientos y las habilidades pedagógicas,
con un discurso frente a tres o cuatro personas con un tema
elegido al azar.
No puede tener vigencia un método ideado para sacar
a los aristócratas de sus cátedras vitalicias,
pues hoy tenemos docentes inmersos en la inseguridad que
día tras día nos regala esta terrible crisis
que vivimos.
Las instituciones tampoco son las mismas. ¿No es
verdad lo que dijo el señor ministro? ¿No es
cierto que la autonomía que antes se proclama deba
hoy adaptarse a la nueva realidad que vivimos?
La universidad no debe contradecir el interés público,
debe estar bajo la tutela del estado, sobre todo en lo relativo
a la administración de sus fondos es aquí donde
vemos los límites de la autonomía universitaria.
Y el cogobierno… ¿cuál es su realidad?
La verdad, es un lugar dónde se dirimen cuestiones
políticas, rencillas de comité… ¿y
la universidad? ¿quién se ocupa de la universidad
acorde a nuestros tiempos? Yo no digo que lo mejor sea una
universidad autocrática o intervenida. Pero algo es
evidente: si la Universidad es hoy lo que es, si no está acorde
a las necesidades de nuestro país, es porque su gobierno
colegiado no funciona, no sirve; es más, hay que cambiarlo.
Insisto Señores; todo cambia, también los
países. Por eso puedo asegurar que América
Latina es una ilusión perdida.
Y en estos seamos objetivos, Señores del jurado.
Descartemos de nuestros análisis todo condicionamiento
político. El nuevo orden internacional, exige diferentes
roles para cada país en función de los intereses
de la comunidad.
No culpemos a los reformistas por no haber sido capaces
de predecir 75 años de historia. Aceptemos la realidad:
la reforma cumplió un papel histórico: Llevémosla
al museo y vayamos con nuestros hijos a visitarla… pero
a ellos, señores, eduquémoslos en la Universidad
del porvenir.-
Alegato de la Defensa
Sres. del Jurado:
Ustedes van a decidir acerca de la vigencia de lo que fue
sin duda el Movimiento Cultural más importante del
Siglo, y cómo habrá sido la Reforma de auténtica
y transformadora que 50 años después sirve
de sustento para que en la otra costa del mundo, en el viejo
mundo, inspire a los jóvenes y produzca el mayo Francés.
En estos días celebraremos el 75º aniversario
de su nacimiento. En el mundo actual en el cual, un acontecimiento
de importancia no tiene mayor trascendencia que algunos días,
un hecho que haya dado origen a un modelo que perdure por
setenta y cinco años tiene, sin ninguna duda, una
profundidad tal que merece al menos un análisis pormenorizado
cuando discutimos su vigencia.
Confieso que cuando comenzó éste juicio tenía
la grave preocupación de no saber demostrar mi inquebrantable
convicción sobre la absoluta vigencia de la Reforma.
Pero el desarrollo de éste juicio ha sentado las bases
para poder decir que la actualidad de los principios Reformistas
tiene vida y nuestros argumentos son irrefutables.
Cuando la Reforma postula los concursos docentes se propone
escoger de entre ellos al más apto, para ponerlo al
frente de la clase. No se puede dejar librado a ninguna especulación
este principio indelegable que el propio testigo docente
ha reconocido. Y yo dije que haría una propuesta acerca
de la preocupación planteada por el sobre las inestabilidad
en el cargo que el concurso genera. En su planteo preguntaba
preocupado ¿qué hacemos con los docentes que
quedan en la calle?. Creo que es una falsa contradicción.
La Universidad no puede darse el lujo de expulsar a nadie,
debe reubicar, debe darle nuevas tareas a aquel docente que
pierde su cargo por concurso. Y el concurso no tiene porqué tener
una estructura fija, un esquema determinado. Si es necesario
discutir en qué consisten los antecedentes, como se
contemplan, cómo se elaboran, qué se evalúa, ….
Bienvenido!!!
Tal vez el control de gestión que proponía
el testigo, con encuestas a estudiantes y a docentes, que
indaguen las características científicas y
pedagógicas del concursado pueda jugar un rol jerárquico
en el concurso. Quizá la entrevista personal deba
ser más dirigida a descubrir aptitudes y cualidades.
Lo que de ninguna manera puede cuestionarse es la permanente
renovación, la igualdad de oportunidades previa entre
los aspirantes más jóvenes y los más
experimentados, la erradicación del dogmatismo en
las cátedras y la calidad pedagógica del docente.
Los buenos docentes, lo afirmo sin miedo a arrepentirme,
no tienen de qué preocuparse.
La autonomía y el cogobierno son la razón
de ser de la Universidad Democrática, ¿quién
sino sus actores son capaces de dictar sus propios estatutos?
Por supuesto que la Universidad debe estar regida por una
ley de la Nación que garantice su rol social, científico
y cultural. Por supuesto que debe tener una administración
transparente y periódicamente rendir cuenta de su
actuación ante el pueblo que la sostiene. Pero lo único
que la puede preservar más allá de los vaivenes
políticos de la nación es la convivencia democrática
de sus claustros, con la fuerza y la transparencia de los
estudiantes, con la sabiduría de los profesores, con
la experiencia de los graduados y el aporte imprescindible
de los no docentes.
Por último, qué decir del Latinoamericanismo. Creo que la contundencia
del planteo del testigo convocado me exime de todo tipo de comentario. Setenta
y cinco años han pasado; como dice el fiscal mucho cambió el
mundo. Soportamos horribles guerras, levantamos y derrumbamos muros, nos fuimos
a la luna, contaminamos el planeta y descubrimos la Ecología, erradicamos
la viruela e inventamos el S.I.D.A.; le hicimos un agujero de ozono de nuestros
hijos, produjimos verdaderas revoluciones al descubrir el secreto de la participación. ¡Cuánto
cambió el mundo!. La Reforma sigue vigente porque es tan sabia y tan
profunda que por haber apostado al futuro, no cede a las presiones del presente.
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